Archivo del sitio

Objetivo: Motivar a nuestro alumnado

 

playmobil-451203__180

 

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.” Benjamin Franklin.

 

Hoy quiero compartir con vosotros/as mi pequeña aportación a un tema tan importante como es la motivación de nuestro alumnado. Tener en el aula a un alumnado adulto, que en muchos casos, han perdido su trabajo, o vienen después de una dura jornada de trabajo a mejorar sus habilidades y conocimientos, es siempre digno de reconocimiento y valoración. La motivación del alumnado  es algo fundamental, sin motivación el aprendizaje es muy difícil, por lo que trabajar en nuestras aulas la motivación es un objetivo fundamental en nuestro día a día docente.

En mi día a día profesional formando a futuros formadores insisto en utilizar todas las estrategias que tengamos y hoy me gustaría compartir con ustedes algunas estrategias para motivar. Vamos a ellas:

Sonríe, sonríe, sonríe siempre!!!

Confía en tus alumnos/as y demuéstraselos.

Utiliza tu voz para motivar.

– No estés toda la clase hablando… deja hablar también a tus alumnos/as, también pueden enseñarnos muchas cosas.

Demuéstrales que estás aprendiendo de ellos y con ellos. Que se sientan importantes, porque ellos tienen mucho que enseñar.

Utiliza preguntas abiertas para crear el debate y ofrecer la oportunidad a tus alumnos para que participen y aporten… es muy motivante para ellos/as…

– Ante una pregunta, deja tiempo para que ellos puedan encontrar la respuesta.

– Crea un buen ambiente propicio al diálogo. Genera grupo y desarrolla la confianza y el sentimiento de pertenencia al grupo. Para ello los debates, las dinámicas de grupo, los momentos de trabajo colaborativo y distensión son fundamentales.

Valora todas y cada una de las aportaciones de tu alumnado. Todas tienen algo positivo…

Fomenta el trabajo colaborativo por encima del competitivo.

Crea debates.

– Usa diferentes recursos didácticos. Si no llegas al alumnado con unos, lo conseguirás con otros…

– Ten altas expectativas de tus alumnos/as… seguro has oído hablar de “la profecía autocumplida”, prueba verás como si esperas más de alguien consigues siempre mucho más.

– Diseña secuencias didácticas con actividades variadas, participativas… No todos aprendemos igual. Lo que para unos funciona para otros no.

Prohibido ridiculizar.

Sé humilde. Si te la das de “el más” te exegirán siempre que lo seas y eso es pesado y nada motivante.

– Fuera del aula también se puede aprender. Sal fuera, aprovecha los recursos que hay más allá de las aulas.

Mira a la cara a todos/as, ten siempre eso presente. Si no los miras, no transmites que crees en ellos, ni seguridad en ti mismo..

Escucha activamente lo que dicen, refuerza sus comentarios positivos, rectifica y mejora los que no están tan bien, intenta ir más allá de lo que están diciendo… qué quieren transmitirte.

Plantéales pequeños desafíos. Pero que no sean muy grandes porque si creen que no los pueden conseguir pueden desmotivarse.

Transmite pasión por enseñar, pasión por el tema que estás enseñando. Si tu no te lo crees, no esperes que ellos/as se lo crean no?

Muéstrales la necesidad de aprender. Asegúrate de que aprecien el valor de lo que les están transmitiendo y que además apliquen a su actividad esto.

Haz lo más simple posible aquello que quieres transmitir.

Repite lo importante. Con una sola vez a veces no basta. Pero si te pasas.. aburres.

– No sólo transmitas información, eso ya viene bien explicado en los libros. Crea situaciones, momentos, y muchas muchas sensaciones.

Ellos pueden y deben enseñarnos cosas. Provócalas.

– Antes de diseñar el contenido de tu clase, piensa en ellos, empatiza, ponte en su lugar, qué es lo que querían saber, cómo, cuanto… y si esto les va a servir o no para su futuro trabajo. Cuando lo tengas todo esto claro es cuando has de empezar a diseñar el contenido de la clase.

Una imagen vale más que mil palabras. Lo sabes verdad? Y lo aplicas en tus clases?
Sé realista.

– Mucha, mucha pero que mucha paciencia, siempre la necesitas pero ellos/as la valorarán y funciona.

– En el aula, la diversión es una buena herramienta. ¿Forma parte de tu metodología?
Deja claro al comenzar cada módulo, curso, actividad… el/los objetivo/s. ¿Y esto para qué os va servir?

Hazte un “contador de historias”, para motivar la reflexión, para acercar la realidad a nuestro alumnado. Historias que logren la atención, que los motiva. Cuenta cuentos, parábolas, historias, experiencias..

No castigaremos el error, se puede fallar aquí… errar es de humanos.

Reconoce el trabajo bien hecho, el trabajo que no está tan bien hecho pero está trabajado, reconoce a aquellos que lo intentan, a los que ponen ganas, al que está mejorando, al que puede mejorar. Pero ojo, reconoce siempre inmediatamente después de la acción, no lo dejes para otro día.

Normas pocos y claras. No te saques del bolsillo una norma cada vez que te plazca o que tengas un mal momento o una idea brillante.

Los mensajes siempre en positivo. Pasa ya de los “No” “Nunca” etc.

Partiremos de los conocimientos previos de nuestro alumnado.

Demuéstrales que estás aprendiendo de ellos y con ellos. Que se sientan importantes, porque ellos tienen mucho que enseñar.

Seguro que tú también tienes muchas estrategias para motivar. Así que estoy deseando que las compartas con nosotros/as. Vamos!!

Anuncios

Ante el desempleo: Formación, Formación, Formación

 

notebook-336634__180

 

 

“ En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que crean saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe“
(Eric Hoffer)

 

No voy a descubrir nada nuevo si os digo que la probabilidad de ser desempleado/a de larga duración se reduce cuando tenemos más formación. Y digo desempleado/a de larga duración, porque hemos de asumir que en cualquier momento pasaremos por períodos de desempleo. Somos ya conscientes. Tenemos que ser conscientes de nuestra responsabilidad en las acciones que emprendamos y nos llevan a la consecución del empleo. No conseguiremos nada esperando a que los problemas los respondan otros.. Vamos a ser unos/as desempleados/as activos/as!!!

¿Y entonces? Pues entonces… entre otras cosas a formarnos no? Yo me dedico a la formación y  a la orientación y ante la  pregunta de qué hacer ante el desempleo, qué puede hacer uno/a que esté en nuestras  manos, mi respuesta siempre es la misma: formación, formación, formación y más formación. Eso para empezar…

¿Por qué? Por muchos motivos. Hoy quiero compartir contigo los motivos, algunos motivos, porque seguro entre todos podemos decir más ….

No voy a insistir en el primero, solo a más formación más posibilidades de encontrar empleo. No lo digo yo, lo dicen las estadísticas. Tendrás un currículum, tendrás unos conocimientos, aptitudes, competencias que te harán diferenciarte del resto de personas que sólo tienen experiencia.

La formación mejora nuestras competencias en distintos sectores o áreas en las que nos formemos. Hoy en día es vital contar con los máximos conocimientos posibles para ser un profesional competente. Los cambios son continuos y profundos y tenemos que estar preparados para ellos.

– Conoces gente. Y me dirás si y en un teatro y qué? Claro también puedes conocer a gente en un teatro, pero en el curso puedes tener la oportunidad de que mucha gente pueda ver qué sabes hacer, lo bien que lo haces, como te comportas… y será la mejor campaña de Márketing tuya que puedas hacer. Ni te imaginas a la de gente que le puede llegar información tuya a través de los contactos que haces en un curso.

– Aumenta la autoestima. Tampoco voy a comentar nada sobre como anda la autoestima del desempleado…. Asistir a un curso de formación, el sentirse una persona activa, que aprende, que es capaz de seguir desarrollándose profesional y personalmente, ayuda a aumentar el nivel total de autoestima. Salir todos los días a hacer cosas nuevas, arreglarte, compartir risas y apoyos entre los compañeros, aprobar ese examen que no te creías capaz… El afecto hacia ti mismo servirá de palanca para creer en ti y emprender todos aquellos proyectos que te propongas.

– Porque formación, afortunadamente hoy en día, podemos hacerla casi todos… desde casa y desde el parque mientras los niños juegan, mientras plancho o limpio, escuchando un webinar, leyendo un post, tomando cafés virtuales de aprendizaje en Facebook, por el día y por la noche, pagando y gratis, homologada y sin homologar… entre amigos y entre desconocidos, todo suma y todos podemos sumar. Y podemos aprender de casi todas las cosas que creamos que nos pueden aportar… para crecer personal y profesionalmente.

– Porque tendremos menos tiempo de pensar en lo negativo de la situación del desempleo.

– Porque nos sentiremos ocupados y eso también es muy importante.

– Porque no te sientes sólo en tu búsqueda de empleo, si no que ves que muchos comparten contigo tu proyecto y te sientes apoyado y reforzado.

– Porque serás un ejemplo para tu hijo, tu hija o tu nieto. Estás apostando por seguir aprendiendo y eso sí que es todo un valor.

– Porque hay profesiones que ya, por muy bueno que seguro eres y hayas sido en eso, están ya muy lejos de volver a tener mucho empleo. Aunque nos cueste, tenemos que ir siendo conscientes de nuestras fortalezas y nuestras debilidades.

– Porque el reclutador verá que sigues aprendiendo y eso transmite ganas de superarnos, productividad, acción, energía, creer en uno mismo…. ¿Todo esto da una buena imagen de ti personal y profesionalmente no? ¿Y eso es lo que persigues también no? Entonces…

– Y porque tu puedes conseguir todo lo que te propongas, pero has de proponértelo, no vale intentarlo, hay que hacerlo. Y para hacerlo, un primer paso que está en tus manos puede ser formarte.

Por esto y muchas cosas más… que la formación te acompañe en tu hoja de ruta hacia tu empleo!.